Retirada
No sabían nada de mí, de mis miedos e inseguridades y ahora querían hacerme responsable de su patética vida. Ni pensarlo. Di un golpe violento a la mesa, me paré, agarré las llaves y me fui, golpeé cada pared que vi, los nudillos ya me empezaban a doler, lamenté no haber sacado mis baquetas.
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