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Un par de monstruos

Cuando viajé a Lima al primo Alex se le ocurrió correr en la playa y yo lo seguí y un imbécil gritó “Que ricas tetas”. Qué vergüenza, Sandri. Me puse roja y quería que me tragara la tierra en ese instante.

Milagros Del Rosario Concha
17 de diciembre de 2025
8 min de lectura
Por qué demoran tanto. Ya quiero que pase este mal rato. Una mamografía, ordenó el doctor. Que mierda ser mujer. Bueno los hombres tampoco la tienen fácil. Que les metan un dedo, eso debe ser una cachetada a su virilidad. Juan siempre hace bromas sobre eso. Pero no me lo imagino frente al proctólogo. Quiero ver eso. Ay que risa me da. Pero bueno hay cosas que se tienen sí o sí que hacer. Todo sea por la bendita salud. Espero que todo salga bien Dios. Dios que todo salga bien. ¿Cómo será?, según lo que he visto te las aprietan horrible, ¿será doloroso? De Rutina dijo el Dr. Ya tienes 40. Ya te toca. Se debe hacer todos los años. No te preocupes. Cáncer, cáncer, maldito cáncer. La tía Luz murió de cáncer. Dejó a Marquitos de 9 años y a Alex de 15. Pobre Marquitos yo creo que aún no se recupera de la pérdida. Quién se podría recuperar de la muerte de una madre y más si tienes 9 años. Ta mare mi Luchito tiene recién 5. ¡Que miedo! ¡Que miedo! Y aún no me llaman. Y ahora tengo ganas de hacer pis. ¿Dónde está el baño? ¿Y si me llaman cuando esté en el baño?, pucha qué incómodo. Mejor me aguanto o no, mejor me apuro. Le hubiera dicho a Juan para que me acompañe. Así él se quedaba aquí mientras voy al ñoba. Caray, los senos, el pecho, las teresas, las chichis, las tetas, caray que feo siempre me pareció eso, que digan las tetas. Para mí siempre han sido un tema. Recuerdo cuando le decía a la prima Sandra. Son enormes Sandra. Son horribles, Las odio, me causan repulsión. Dios me las impuso como castigo, seguro que en otra vida fui una persona muy, muy mala. Me siento sucia. Cada vez que salgo a la calle tienen que llamar la atención. Son un par de monstruos. Las blusas no me cierran. Son un martirio para mi espalda. Quien como tú Sandra que casi no tienes nada. Ayer un viejo asqueroso me quiso pasar mano. Le agarré la mano con mucha cólera y casi se la quiebro de lo fuerte que se la apreté. Debe tener mis uñas retratadas hasta ahora. Cuando viajé a Lima al primo Alex se le ocurrió correr en la playa y yo lo seguí y un imbécil gritó “Que ricas tetas”. Qué vergüenza, Sandri. Me puse roja y quería que me tragara la tierra en ese instante. Sandra me escuchaba muy atenta, yo era su primita menor. Era verdad. Desde los 12 me había desarrollado muy rápido. Mis quejas le parecían seguramente complejos de adolescente. Pero se sentía conmovida y mostraba empatía por esa chiquilla que fui, tan insegura, porque ella también había pasado por esa etapa. Tranquila Margarita- me decía- No llores. Tus pechos son hermosos. Vas a ver que algún día te van a encantar y también le van a encantar a una persona especial que en un futuro vas a conocer y ese será seguramente tu esposo. Me dijo secándome las lágrimas y mirándome pícaramente y con mucha ternura. Que linda la prima Sandra. Por eso estudió psicología la Sandri. Cómo la extraño. Y es verdad, años después apareció en mi vida mi Juancho. Un día le dije: Amor, ¿si yo hubiera sido como una tabla, aun así te hubieras fijado en mí?, Mientras me probaba un nuevo vestido con un escote profundo y muy descarado que me iba a poner en la fiesta de cumpleaños de mi cuñada Sara. Juan soltó una carcajada. Por qué me preguntas eso amor, qué cosas dices. Me has hecho reír. Ya, no te hagas amor. Que yo me di cuenta que mis pechos te gustaron desde siempre y tu mirada siempre se te iba para esa parte de mi cuerpo. Claro que me gustaron tus pechos amor. ¿Qué nunca te lo he dicho? Pero más me gustaste tú. Tu personalidad. Tu buen humor. Lo interesante e inteligente que eres. Para mí eras el paquete completo, aunque a veces un poco engreída y jodida jajajjaa mentira, mentira. Oye queeee Perdóname amor. Te estoy tomándo el pelo. Te amo y amo también tus bellos “melones” jajajja ¿Melones? Ay que feo sonó eso Juan, eres un chusco, pero así chusco me enamoré de ti también. Es que los chuscos tenemos mucha suerte. Por supuesto que eres un suertudo. Ya, pero contéstame, lo que te pregunté. ¿si yo fuera como una tabla, aun así, te gustaría, me seguirías deseando?... Ay ese día lo hicimos con tantas ganas, sería el vestido, las preguntas o las respuestas de Juan o todo que quedé embarazada ese mismo día creo. ¡Auch! Eso de ser mamá, la panza, el parto y dar de lactar también fue terrible. Nada fácil. La maternidad te la venden tan idealizada. Nadie me preparó para eso. Las heridas en los pezones ardían horrible. Pero no me hiciste caso tenías que prepararte antes con las cremas que te dije y tenías que restregarte con una esponja para que se te vaya acostumbrando la piel del pezón. ¿No te mencionó nada tu doctor? Dijo la muy metete de mi suegra. El Dr. Contreras no me dijo absolutamente nada. La verdad hice lo que todo el mundo me aconsejó, pero nada, las heridas igual salieron y aún con heridas sangrantes me decía el Dr. Que aun así le siga dando de lactar. Que ya va a pasar. Sí es verdad pasó. Como espero que pase rápido esta cola y este día de m. Que todo salga bien hasta el otro año que según ordenan voy a tener que regresar.

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